
Al parecer, el boicot que muchos de nosotros le tenemos montado al periódico EL NUEVO DÍA, está dando resultados (ver en este mismo “Blog” el escrito PERIÓDICO DE AYER). Fíjese usted en las gasolineras del país para que se percate de que al medio día, sobre todo los Domingos, le quedan bastantes periódicos El Nuevo Día sin vender. Entiendo que su precio al público es demasiado alto y dada la situación económica actual. . . es un gasto innecesario para una persona con dos dedos de frente.
Por otro lado, últimamente he observado esta dinámica en los semáforos; viene un individuo (en muchos casos usuario de drogas y/o deambulante o “representante MEDIO EXTRAÑO de alguna institución benéfica”) el cual le dice a uno;
“Coopere con cualquier donativo para mi institución y a cambio se lleva El Nuevo Día de gratis”.
También, el pasado mes, en algunas estaciones de gasolina te regalaban el álbum del pasado Clásico Mundial de Beisbol al comprar el Nuevo Día.
¿Se estará devaluando el papel de oro de los Rangel?
Todo esto es indicativo de que algo anda mal con la venta de este catálogo de publicidad. Si sus directivos fueran más conscientes y menos “AFRENTAOS” para el dinero, pondrían un precio justo y razonable de algunos 40 centavos en la semana y 55 centavos los Sábados y Domingos. Entiendo que con la publicidad que aparece en sus páginas es suficiente para cubrir gastos de operación y aun así obtener ganancias.
Por eso, los invito a todos a continuar con el “NO COMPRAR EL NUEVO DÍA, y ahora lo extendemos a PRIMERA HORA y EL VOCERO hasta que los precios de éstos bajen a precios razonables. No nos debe causar ningún trauma el no contar con estos rotativos en el país si total, con la abundancia de medios informativos que ahora tenemos en la Internet, no hace falta comprarlos.
Recordemos que en la UNIÓN está la fuerza.
Por otro lado, últimamente he observado esta dinámica en los semáforos; viene un individuo (en muchos casos usuario de drogas y/o deambulante o “representante MEDIO EXTRAÑO de alguna institución benéfica”) el cual le dice a uno;
“Coopere con cualquier donativo para mi institución y a cambio se lleva El Nuevo Día de gratis”.
También, el pasado mes, en algunas estaciones de gasolina te regalaban el álbum del pasado Clásico Mundial de Beisbol al comprar el Nuevo Día.
¿Se estará devaluando el papel de oro de los Rangel?
Todo esto es indicativo de que algo anda mal con la venta de este catálogo de publicidad. Si sus directivos fueran más conscientes y menos “AFRENTAOS” para el dinero, pondrían un precio justo y razonable de algunos 40 centavos en la semana y 55 centavos los Sábados y Domingos. Entiendo que con la publicidad que aparece en sus páginas es suficiente para cubrir gastos de operación y aun así obtener ganancias.
Por eso, los invito a todos a continuar con el “NO COMPRAR EL NUEVO DÍA, y ahora lo extendemos a PRIMERA HORA y EL VOCERO hasta que los precios de éstos bajen a precios razonables. No nos debe causar ningún trauma el no contar con estos rotativos en el país si total, con la abundancia de medios informativos que ahora tenemos en la Internet, no hace falta comprarlos.
Recordemos que en la UNIÓN está la fuerza.
Esa canción "Periódico de ayer" la cual inmortalizó el cantante puertorriqueñó Hector Lavoe es lo que pasó por mi mente cuando hoy me dió con echarle un ojo a la página interior inicial del periódico “El Nuevo Día”. En ésta página, un aviso de su director, Luis A. Ferrer Rangel nos explica que desde mañana domingo 21 de septiembre de 2008 en adelante, el precio del periódico sube 50 centavos en su edición dominical y 25 centavos la sabatina. Pero que pantalones tiene esta gente! Tras de servir de fotuto propagandista de Luis Fortuño este “gran” shopper ahora nos quieren endilgar $2.05 los domingos por ver los anuncios de los que pagan sus operaciones? Por mi parte que se vayan a arropar con los rollos de papel en los cuales imprimen el periódico. Pero que se han creido estos engreídos? Con tantos periódicos gratuitos en la red de la internet, lo cual es el futuro del periodismo sin fronteras, ellos pretenden que paguemos esta cantidad estando la economía de nuestra isla como está. Pena me dá con los escritos de Mayra Montero que es lo único que disfruto de ese periódico los domingos ya que la sección de empleos, desde años para acá, parece mas bien un pulgero “fleat market”. Bueno para aquellos de ustedes que deseen unirse a esta protesta hasta que bajen los precios de los periódicos impresos del país, les exhorto a continuar viendo periódicos en la red.
